Ya es un secreto a voces que la banca española debe ser rescatada con fondos europeos. Pese a que oficialmente aún se niega, altos dirigentes europeos son los que han empezado a hacer declaraciones ante los medios, quitando hierro a la estigmatización que supone el hecho de que los bancos españoles deban ser rescatados como Grecia, Irlanda o Portugal. Los fondos provendrán de los tristemente conocidos Fondo Europeo de Estabilización Financiera (EFSF) y el Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM). Y parece que la banca española no puede ya maquillar por mas tiempo su insolvencia.
En primer lugar hemos de deciros que el tema que vamos a tratar hoy es complejo y que puede herir alguna sensibilidad profesional. Pero no es esa nuestra intención en absoluto, sino que nuestro interés se centra en clarificar una situación que hoy en día está generando mucha confusión y, lo que es más importante, que está perjudicando a las Familias con un cierto patrimonio. Tanto a las grandes fortunas como a los ahorradores menores. Por ello, hablaremos por ejemplo de los bonos convertibles del Santander, de las recientes declaraciones incendiarias de Greg Smith (ex-Goldman Sachs), de los tipos de activos que debe contener un patrimonio correctamente diversificado, de los reguladores españoles y luxemburgueses, de banca, de EAFIs, de Family Office, o de cómo distinguir entre un asesoramiento perverso de un asesoramiento comme il faut. Nos disculpamos, pues, por la extensión del post, pero hemos preferido publicarlo íntegramente para no tener que perder el hilo en mitad de las reflexiones que os proponemos a continuación.
Que se deban tomar medidas excepcionales ante situaciones excepcionales es de puro sentido común. Y el
Esta semana llegó a mi pantalla un artículo publicado en FundsPeople titulado «
Tan sólo unos días antes de conocerse
«Algunos bancos centrales de Europa comienzan a evaluar planes de contingencia ante la posibilidad de que algunos países abandonen la zona euro o la unión monetaria se desmorone por completo.» Este es el titular del
Preservar en tiempos revueltos no es el título del culebrón del verano sino la necesidad imperiosa de todos los gestores del patrimonio propio. También es una de las premisas de algunos gestores de patrimonio ajeno, pero éstos lamentablemente se suelen preocupar más por retener a sus sufridos clientes comercialmente reduciéndoles la volatilidad, que por preservar su patrimonio y hacerlo progresar adecuadamente a largo plazo. Desgraciadamente a muchos gestores de lo ajeno les interesa más el pan para hoy (el suyo) y obvian el hambre para mañana (el de sus clientes y también el suyo) de forma miope. Aquí reabriríamos el viejo debate de si sólo se debe confiar el dinero en asesores que hayan sabido generar su propia fortuna y que co-inviertan con sus Clientes, o si bastaría cualquier comisionista independiente con la formación téctica suficiente. Pero esa sería una discusión digna de otro artículo.
¿Nunca os habéis preguntado por qué la deuda soberana de la periferia europea se tensiona más y su prima de riesgo crece con mayor rapidez que la de países tanto o más endeudados como Japón o EE.UU.? ¿Por qué motivo se especula tanto sobre la deuda soberana de los PIIGS? ¿Cuál es la razón por la que se aboca vertiginosamente a esas economías PIIGS al default o reestructuración inevitable mientras otros países super endeudados mantienen a raya la prima de riesgo que los mercados les exigen?