Esta semana llegó a mi pantalla un artículo publicado en FundsPeople titulado «El riesgo cliente en la gestión de banca privada«. Obviamente se trata de unos argumentos esgrimidos por banqueros y ex-banqueros privados, lo cual distorsiona ya considerablemente la realidad de lo que debe ser la gestión del patrimonio en general y de las inversiones financieras en particular, tal y como dijmos ya en 2008 en «La insoportable levedad del gestor» (de banca privada). Avanzamos esta advertencia porque en el artículo de FundsPeople sólo se trata la gestión de las inversiones bancarias, es decir de dinero que se invierte en productos de inversión bancarios, acciones seleccionadas a dedo por los banqueros y ex-banqueros de turno y demás fondos de inversión que consten en el catálogo de ventas de la entidad. Con ello queremos dejar bien claro que existe una esencial desviación de base respecto a lo que debe ser el trato que damos al dinero de las Familias, donde no deberían faltar las inversiones en empresas no cotizadas (Private Equity), inversiones inmobiliarias y demás activos en los que, para invertir, el dinero debe salir de la cuenta del banco. Obviamente, la banca privada prescinde de dichas inversiones puesto que su misión es mantener cautiva la masa monetaria de sus Clientes en la entidad que les genera sus ingresos a fin de mes.
Saber qué tipos de activos o las acciones de qué empresas van a dispararse en los próximos meses, es la quimera de aquellos que en lugar de invertir, especulan. De los que pretenden un pelotazo que les saque de los apuros en los que han incurrido por su mala cabeza. Pero aún suponiendo que la Diosa Fortuna les sonría, su cabeza seguirá siendo igual de mala. Por lo tanto se creerán hábiles inversores en lugar de meros afortunados, y sus secuencias apuros-pelotazos-apuros se repetirán cíclicamente, en el mejor de los casos. A largo plazo el resultado para la mayoría de ellos es que sus incursiones como especuladores (aunque ellos se autodefinan como inversores), lejos de complementar sus ingresos, les cuestan buena parte de sus rentas laborales conseguidas con el sudor de su frente a lo largo de los años. Y si en algún momento hiciesen un cómputo objetivo de sus ganancias y pérdidas, algo que evitan hacer consciente o inconscientemente, el saldo les demostraría la cruda realidad: Que a lo largo de su vida inversora, buena parte de su bienestar y el de sus Familias se lo llevó Mr. Market.
Ya lo advertíamos en
Lo hemos advertido ya en anteriores artículos
«Algunos bancos centrales de Europa comienzan a evaluar planes de contingencia ante la posibilidad de que algunos países abandonen la zona euro o la unión monetaria se desmorone por completo.» Este es el titular del
Hasta el lunes 12 de diciembre no se revelará el secreto. Pero visto lo visto en cuanto a cobardía, mediocridad e incompetencia financiera de los políticos y burócratas de la Unión, unida a la incompatibilidad de intereses del duo Merkozy, no es descartable que el esperado anuncio del 9 o 12 de diciembre quede en otro mero parche inoperante. No obstante, las esperanzas están puestas más que nunca en esas declaraciones, que no harán más que hacer públicos los acuerdos que en secreto se están cocinando desde que la pasada semana se reunieron discretamente los ministros de economía de Alemania, Holanda y Finlandia.