El analista John Mauldin, siempre clarividente, pone sobre la mesa los profundos cambios a los que se enfrenta la UE después del resultado del referéndum británico. Está por ver si finalmente se produce la salida que el pueblo ha solicitado a sus dirigentes, puesto que la política en general, y la UE en particular, son especialistas en obviar la voluntad popular aunque se haya realizado un recuento de votos transparente y oficial. No en balde la Euroesquizofrenia parece un mal endémico desde que el Viejo Continente existe. De todos modos, aunque el Reino Unido no se acabase separando de la UE, los problemas que debería afrontar Bruselas son y seguirían siendo tremendos. Hagamos pues el ejercicio de numerar algunas de las patatas abrasantes que a juicio de Mauldin la UE seguiría teniendo en sus manos aunque hubiese ganado el Bremain: (más…)
El Brexit ha venido y nadie sabe comoha sido. Los burócratas de uno y otro lado del Canal de la Mancha lo tenían todo controlado menos las urnas. Lo malo es que un «loco» llamado Cameron decidió volver a apostar todo al negro, al igual que hizo con el referéndum escocés, solo que esta vez salió el rojo. Y claro, cuando un dirigente gana un referéndum, se convierte en el héroe de la Democracia a ojos de todo el mundo. Pero cuando lo pierde -y el resultado de la votación perjudica a muchos, como a priori parece ser el caso del Brexit- se convierte en un villano que ha puesto a los demás en un riesgo tan innecesario como temerario por su ego ludópata. En ese caso la Democracia pasa a un segundo plano y nadie se acuerda de que ese resultado es la voluntad de la mayoría del pueblo, ni de que esa es la esencia de nuestro Sistema político.



Os recomendamos una lectura para el fin de semana. Se trata del artículo que encontraréis enlazado al pie de este post, escrito por 

Hace unos 4 años la situación de las economías europeas divergía tanto que los Mercados cotizaban defaults en casi toda la periferia. Las primas de riesgo arrojaban a media Europa en brazos de la insolvencia y Alemania le negaba a Draghi el permiso para inundar de billetes el sur del continente. La cuenta atrás para la ruptura de la UE estaba en marcha, y