El horizonte a medio y largo plazo para los inversores es muy oscuro. Un informe de McKinsey Global Institute (descargar aquí) da en el clavo al concluír que los rendimientos de las inversiones en general en las próximas dos décadas (al menos) serán muy escasos. Históricamente muy por debajo de los que han ofrecido los Mercados en los últimos 30 años, y me atrevería a añadir que también muy inferiores a los que se han conseguido de promedio durante todo el siglo XX, Gran Depresión incluída. Motivos para ello sobran si se abren los ojos y se echan cuatro números. Veamos. (más…)
A muchos les convendría juguetear de nuevo con las típicas páginas interactivas, como la que ofrece el NYT (
Algunos recordaréis el artículo que publicamos hace poco más de dos años titulado
Según 


Banco Madrid es el primer banco que el Estado y sus reguladores dejan caer en esta crisis de deuda galopante. De hecho técnicamente no se le ha dejado caer, es decir que no se ha caído por la ausencia de un rescate con fondos del Estado, como se ha venido rescatando en los últimos años a las demás entidades insolventes, sino que se han tomado medidas contundentes para liquidarlo por su -aún- presunto blanqueo de capitales. Lo paradójico es por tanto que el motivo de la intervención y liquidación fulminante de la entidad no se debe, al menos originalmente, a la temida insolvencia sino a prácticas delictivas de gran calado.
Quizá para los que nos dedicamos profesionalmente a ello la respuesta puede resultar obvia. Sobre todo para los que hemos sufrido desde hace décadas en nuestras propias carnes las miserias y carencias de la banca privada. No en balde además de asesores, fuimos, somos y seguiremos siendo esencialmente inversores, y como tales, nuestros intereses siguen lamentablemente en las antípodas de los de las entidades bancarias y su mal llamado asesoramiento. Dicho esto vamos a analizar pues las decisiones trascendentales que todo inversor debería tomar para asesorarse en la correcta gestión de sus activos.