El veterano analista de Bloomberg Mark Gilbert escribió un premonitorio y excelente libro en 2010 titulado «Complicit: How greed and collusion made the credit crisis unstoppable«. Hoy realiza un análisis que bien podría ser otra de sus premoniciones clarividentes: Rusia podría revolucionar la emisión clásica de bonos debido al interés que genera su escaso endeudamiento, pero sobre todo por el hecho de estar bajo sanciones impuestas por occidente que impiden a la banca operar con ese país con normalidad. (more…)
Hace unos 4 años la situación de las economías europeas divergía tanto que los Mercados cotizaban defaults en casi toda la periferia. Las primas de riesgo arrojaban a media Europa en brazos de la insolvencia y Alemania le negaba a Draghi el permiso para inundar de billetes el sur del continente. La cuenta atrás para la ruptura de la UE estaba en marcha, y 

Banco Madrid es el primer banco que el Estado y sus reguladores dejan caer en esta crisis de deuda galopante. De hecho técnicamente no se le ha dejado caer, es decir que no se ha caído por la ausencia de un rescate con fondos del Estado, como se ha venido rescatando en los últimos años a las demás entidades insolventes, sino que se han tomado medidas contundentes para liquidarlo por su -aún- presunto blanqueo de capitales. Lo paradójico es por tanto que el motivo de la intervención y liquidación fulminante de la entidad no se debe, al menos originalmente, a la temida insolvencia sino a prácticas delictivas de gran calado.
Quizá para los que nos dedicamos profesionalmente a ello la respuesta puede resultar obvia. Sobre todo para los que hemos sufrido desde hace décadas en nuestras propias carnes las miserias y carencias de la banca privada. No en balde además de asesores, fuimos, somos y seguiremos siendo esencialmente inversores, y como tales, nuestros intereses siguen lamentablemente en las antípodas de los de las entidades bancarias y su mal llamado asesoramiento. Dicho esto vamos a analizar pues las decisiones trascendentales que todo inversor debería tomar para asesorarse en la correcta gestión de sus activos.
Con la huída hacia delante de los bancos centrales y sus QE, la situación del endeudamiento del mundo desarrollado ha alcanzado cotas de surrealismo dignas de estudio. No solo por el tamaño jamás visto de los balances de la FED, BCE, BoE, BoJ, SNB, etc. sino sobre todo por la manipulación de las contabilidades, que se ha convertido ya en una macabra y peligrosísima norma.
