Quizá para los que nos dedicamos profesionalmente a ello la respuesta puede resultar obvia. Sobre todo para los que hemos sufrido desde hace décadas en nuestras propias carnes las miserias y carencias de la banca privada. No en balde además de asesores, fuimos, somos y seguiremos siendo esencialmente inversores, y como tales, nuestros intereses siguen lamentablemente en las antípodas de los de las entidades bancarias y su mal llamado asesoramiento. Dicho esto vamos a analizar pues las decisiones trascendentales que todo inversor debería tomar para asesorarse en la correcta gestión de sus activos.
Para empezar el inversor de a pie debe analizar su situación patrimonial y determinar si además del asesoramiento estrictamente financiero necesita también asesoramiento fiscal, jurídico, mercantil, corporativo o inmobiliario. Es decir, quizá pueda tener necesidad de poner en orden sus sociedades/empresas, sus inversiones o desinversiones inmobiliarias, la administración de esos inmuebles, los temas sucesorios y de Familia, sus inversiones en bolsa y en empresas no cotizadas, la generación de las rentas necesarias para su familia o proyectos, optimizar la fiscalidad de todo ello, etc. (more…)
Con la huída hacia delante de los bancos centrales y sus QE, la situación del endeudamiento del mundo desarrollado ha alcanzado cotas de surrealismo dignas de estudio. No solo por el tamaño jamás visto de los balances de la FED, BCE, BoE, BoJ, SNB, etc. sino sobre todo por la manipulación de las contabilidades, que se ha convertido ya en una macabra y peligrosísima norma.




