La rima es fácil. Pero no existe ninguna animadversión hacia ese pueblo, ni mucho menos, ya que lo ocurrido en Chipre sería comparable con lo acontecido en el resto de la periferia del sur de la Eurozona. Las circunstancias y las rimas de un griego, italiano, español o portugués son distintas, pero los paralelismos son innegables, e idiotas (en su acepción de engreído sin fundamentos o que carece de instrucción) los hay en todas partes. (more…)
Parece que el mundo se divide entre las personas que ahorran y las que no lo hacen. Pero muchos de los que dicen vivir al día, en algún momento de sus vidas (mayoritariamente en su madurez) y con el permiso de los azotes de esta crisis, tienden a ahorrar algún dinerito para su vejez o para el futuro incierto. Sin embargo la mayoría de estos previsores jamás se han considerado Inversores, sino simples ahorradores. Warren Buffett dijo que invertir es gastar menos hoy para que en el futuro podamos gastar más, y dio en el clavo, como casi siempre. 
A pesar de ser el miembro de los BRIC que nos queda más cerca, la economía rusa sigue siendo una gran desconocida para el inversor español. Sin embargo ya empezamos a ver a sus habitantes viajando masivamente por todo el mundo. Y poco a poco nos vamos familiarizando con su aspecto y su idioma, porque cada vez más, el turismo ruso inunda las costas mediterráneas desde la Riviera Turca hasta la Costa Brava. Son ya bastante habituales las cartas de los restaurantes en alfabeto cirílico, y eso es un síntoma inequívoco de que sus rublos empiezan a correr sustancialmente por los balances de nuestras empresas.
A la mayoría de inversores poco les importa lo que hubiera podido ocurrir. Tan sólo valoran y califican la calidad de sus apuestas por su resultado final. O sea, que a menudo sin ser conscientes de ello, suscriben el viejo dicho de: “bien está lo que bien acaba”.

No hay peor fracaso que el de quien renuncia al éxito. Algo parecido les ocurre a los fondos de inversión que se ciñen a sus índices de referencia, confiados en que, a pesar de su mediocridad, las entidades para las que trabajan no van a tener ningún problema en comercializar masivamente dichos fondos, y jamás les culparán por no brillar. La capacidad comercial de una entidad bancaria es directamente proporcional a la mediocridad de sus productos de inversión. Será por aquello de que el hambre agudiza el ingenio, y los gestores de fondos de gestoras independientes (que no pertenecen a bancos, al menos directamente) sólo pueden competir por hacerse un sitio en el escenario de la venta de inversiones, demostrando pura calidad y superioridad en los rendimientos en comparación con sus competidores.
En primer lugar hemos de deciros que el tema que vamos a tratar hoy es complejo y que puede herir alguna sensibilidad profesional. Pero no es esa nuestra intención en absoluto, sino que nuestro interés se centra en clarificar una situación que hoy en día está generando mucha confusión y, lo que es más importante, que está perjudicando a las Familias con un cierto patrimonio. Tanto a las grandes fortunas como a los ahorradores menores. Por ello, hablaremos por ejemplo de los bonos convertibles del Santander, de las recientes declaraciones incendiarias de Greg Smith (ex-Goldman Sachs), de los tipos de activos que debe contener un patrimonio correctamente diversificado, de los reguladores españoles y luxemburgueses, de banca, de EAFIs, de Family Office, o de cómo distinguir entre un asesoramiento perverso de un asesoramiento comme il faut. Nos disculpamos, pues, por la extensión del post, pero hemos preferido publicarlo íntegramente para no tener que perder el hilo en mitad de las reflexiones que os proponemos a continuación.